Todo esto dejaré en el pasado, ¿qué dejarás tú?

El año pasado hubo momentos muy difíciles para mí como mamá, pareja,  hija, nuera, cuñada, hermana y amiga.

 

Pero en estas fechas que pasaron donde, por lo menos yo, me pongo más sensible, me detuve a analizar todo lo que me pasó el año que recién terminó.

 

A veces nos enfocamos más en lo malo que en lo bueno y mi propósito como mamá es valorar más todo lo que tengo.

 

Porque hablamos mucho de lo difícil que es ser madres y lo pesado que nos resulta criar a los niños, pero también es bueno darnos cuenta de lo afortunadas que somos por tener hijos, por verlos crecer y por tener comida en la mesa cada día aunque a veces no se la coman.

 

Agradecer que nuestros hijos tienen una familia, abuelitos para apapacharlos, primos para jugar y si tienen hermanos, pues doble agradecimiento.

 

Tratemos de no clavarnos en si mi suegra me dijo o me hizo o si mi cuñada me vio feo. Busquemos una forma sana de arreglar las cosas, hablándolas derecho pero con respeto.

 

A veces nos complicamos más pensando, que resolviendo y yo por lo menos, me agoto emocionalmente, por eso quiero dejar eso a un lado este año.

 

Tal vez si tratamos de cambiar un poco nuestra mente y actitud este año nuevo, las cosas se nos faciliten un poquitito y es que ¿qué mamá no quiere que la vida le resulte  un poquitito más sencilla?

 

¿Qué propósito tienes tú? Cuéntame.