¿Ser o no amigo de tus hijos?

La interrogante que a muchos nos da vueltas por la cabeza es: debes ser o no amigo de tus hijos; sin embargo, te decimos la respuesta y es no, no puedes ser amigo de tus hijos. 

Si piensas lo contrario, te invitamos a seguir leyendo nuestro artículo para que conozcas las razones de por qué no es bueno ser amigo de tus hijos. Aunque, ojo, tampoco quiere decir que debas ser un papá duro, súper estricto y poco accesible.

Equilibrio en la paternidad y maternidad 

El reto de los papás en la actualidad es tener un equilibrio al momento de educar a sus hijos. 

Anteriormente, nuestros propios padres o abuelos crecieron en un ambiente donde los niños no tenían voz ni voto, estaban enfocados en obedecer lo que decían los adultos a su alrededor y raramente creaban vínculos reales de amor y afecto con sus progenitores debido a que las familias solían tener un gran número de integrantes y porque el papá se enfocaba en ser el proveedor de la casa. 

Después de algunos saltos generacionales los papás tuvieron un gran cambio respecto a cómo vivir la paternidad y maternidad por lo que comenzaron a darle más valor a la creación de lazos afectivos genuinos y fuertes, sin embargo, algunos de ellos llevaron su nuevo rol al extremo hasta creerse amigos de sus hijos.

Tu rol como papá 

Sin duda nadie tiene el “Manual para ser el mejor papá del mundo”, todo lo que se aprende es con base en la experiencia, vivencias e intuición que día a día se van adquiriendo.  

Sin embargo también creemos que como papá o mamá se tienen ciertas tareas muy claras dentro del rol, que si tú no las brindas podrías no estar dándole unas bases sólidas a tus hijos.

Un papá…

  • Brinda seguridad y apoyo
  • Corrige actitudes groseras, irrespetuosas y ofensivas
  • Es un guía para sus hijos
  • Inculca valores 
  • Es la persona indicada para establecer límites y reglas
  • Apoya y ayuda a resolver situaciones que se presenten
  • Corrige y educa a través del ejemplo
  • Enseña la diferencia entre lo bueno y lo malo
  • Ayuda a equilibrar la diversión con la responsabilidad 
  • Enseña a respetar las reglas y normas, así como las consecuencias de sus actos
  • Es una persona madura y con inteligencia emocional

Los papás en la actualidad tienen miedo a marcar límites y establecer reglas que ayuden a su hijo a ser una persona respetuosa, responsable, consciente de sí mismo y de su entorno. 

De acuerdo con el especialista en Neurofisiología clínica y Pediatría, Eduard Estivill asegura que la amistad entre padres e hijos no funciona. 

El concepto amigo, como él lo explica, hace referencia a esa persona confidente y a quien puedes contarle todo. Como papá debes brindarle herramientas que fortalezcan a tus hijos en la adolescencia y etapa adulta, por ejemplo, puedes ayudarle a comunicarse desde temprana edad para que al tener un problema acuda a ti en cualquier etapa de su vida. Sin embargo no puedes convertirte en el confidente de tu propio hijo. 

El rol de los padres es ser alguien que está preparado para solventar o ayudar cualquier problema que tenga su hijo, agrega el experto.

Cada día es una nueva oportunidad para mejorar como papás, más allá de ser amigo de tus hijos, exprésales amor a tu manera. Ten paciencia contigo mismo y confía en que estás haciendo un buen papel.