Mamá: ¡tienes que ser egoísta!

Hay ocasiones en que como mamás nos ha pasado: sentimos culpa por dedicarnos tiempo a nosotras mismas y hasta pensamos que somos egoístas. Y, aunque se escuche mal: debemos serlo un poco.

Egoísmo es anteponer el interés propio al ajeno, según la Real Academia Española, y eso regularmente daña a los demás. Pero, en un punto de equilibrio significa dedicarnos tiempo a nosotras para estar mejor con los demás.

Por ejemplo: pasamos las 24 horas del día y los 7 días de la semana haciendo cosas por nuestra familia. Amamos a nuestros hijos y pretendemos ser buenas madres… ¡pero también necesitamos unas vacaciones! (a eso me refiero con ser egoísta).

De acuerdo con el libro The Empowered Mama, la escritora Lisa Druxman nos habla de cómo las mamás cuidamos a todos menos a nosotras mismas y ese cuidado lo requerimos si queremos tener una familia fuerte y feliz.

Pregúntate: ¿Qué necesito?, ¿Qué me hace feliz?, ¿Cómo puedo relajarme al menos unos minutos? Una vez que tengas esas respuestas se trata solo de buscar los momentos para hacerlo y decirle a tu familia que lo harás para que apoyen con ello.

¿Cómo ser egoísta?

De acuerdo con Druxman, los siguientes tres consejos pueden comenzar a cambiar tus días:

1. Convierte las mañanas en TUS mañanas

Despierta antes que tu familia y establece un ritual propio: puede ser desde tomar un baño largo o aplicarte tus cremas favoritas o leer algunas páginas de un libro o revista. Lo que te haga feliz.

2. Destina un tiempo a la actividad física

Ya sea ejercicio, danza o yoga debes poner una actividad para activarte y activar tu serotonina, (neurotransmisor que regula el estado de ánimo del cuerpo).

3. Haz una pausa en el día

Pueden ser 10 minutos pero son necesarios y consiste en tomarlos para descansar.

Yo sé que es difícil, pero es muy positivo hacerlo. De esa manera estarán bien tú y tu familia. ¿Te animas?

 

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