Amamantar al bebé, revisar que estén hechas las tareas de la casa, preparar la comida, ir a trabajar… ser mamá implica un montón de responsabilidades que llegan a ser tantas, que nos dejan agotadísimas al final del día. ¿Dónde queda el tiempo para nosotras mismas?

Cuando tengamos un rato libre, ya sea porque el bebé se quedó dormido, los niños están en la escuela o de paseo, hay que consentirnos y mimarnos para recargar las pilas. Aquí van algunas ideas.

1. Toma una siesta

Sabemos que no dormir es una de las cosas que más nos pegan cuando tenemos un bebé. Por eso, si tienes oportunidad, toma una siesta. Parece sencillo, pero hay muchas personas que se sienten culpables de dormir durante el día; hay que entender algo: el descanso es una manera de cuidar nuestra salud también. Escoge un lugar cómodo y apartado de la luz o del ruido, pon música relajante, toma tu cobija favorita y date ese tiempo que tanta falta te hace. ¿Has oído de las power naps? No necesitas seguírtela por horas, 20 minutos de descanso te pueden ayudar a recargar energías y que no llegues fulminada a la noche.

2. Termina ese capítulo de tu serie favorita o el libro que dejaste arrumbado

Seguramente, desde que le diste la bienvenida a tu peque, dejaste tu serie en el mismo capítulo o no te has ni asomado a ese libro que tenías muchas ganas de leer. ¡Pues ahora es cuándo! No se trata de que lo termines, porque si no lo logras, luego viene la sensación de que no cumples lo que te prometes; establece pequeñas metas (un capítulo a la vez, por ejemplo). Por diminuto que parezca, te dará muchísima satisfacción.

3. Crea una experiencia de spa en tu propia casa

¿Hace cuánto que no te das un masaje en los pies, te pintas las uñas o te pones una mascarilla? Cuidar nuestro cuerpo, nuestra piel o nuestro cabello es una manera de apapacharnos. No tienes que hacer una rutina de skincare de una hora, hay muchas opciones, como las sheet masks coreanas que son de 10 minutos y listo, como nueva.
Mientras traes la mascarilla puesta, puedes aprovechar para ponerte un tratamiento en el pelo, pintarte las uñas o masajearte los pies. Te sentirás renovada, ya verás.

4. Dedícale tiempo a tu hobbie

Quizá te encanta pintar, hacer crucigramas u hornear pan, no importa cuál sea tu hobbie, tómate un tiempo para regresar a él.

5. Medita

Quizá te quedaste con la idea de que hay que ser una experta para meditar, pero es más fácil de lo que crees.  Encuentra una postura cómoda para ti (no, no es necesario tener las piernas cruzadas como yogui), cierra los ojos y respira profundamente (puedes utilizar la técnica de 8-8, es decir, cuentas 8 tiempos para inhalar y 8 tiempos para exhalar). En cada respiración deja ir tus preocupaciones y pensamientos. Si te sientes incómoda con el silencio, puedes buscar meditaciones guiadas por internet o poner música relajante.