Esto debes hacer si sufriste violencia obstétrica

Cuántas historias han llegado a nuestros oídos sobre lo que pasa antes, durante y después de un parto. Malos tratos y negligencias que dejamos en el olvido luego de que el bebé “nace sano”… muchas de ellas son casos de violencia obstétrica.

“Mi doctora me dijo que si no pujaba bien en el siguiente intento, tendría que someterme a una cesárea. Me presionaron y me gritaron mucho, tanto ella como sus dos asistentes. Incluso los enfermeros se subieron a mi abdomen y presionaron para “ayudar” a que mi bebé naciera. Fueron los 15 minutos más estresantes y dolorosos de mi vida”, me contó una de mis mejores amigas hace apenas 3 meses cuando fui a visitarla luego de que naciera su bebé. 

Después de terminar la charla siguió como si ese capítulo fuera algo ya del pasado, sin importancia. Lo más valioso era tener a su bebé sano en brazos. Sin embargo yo me quedé pensativa porque mi amiga se atendió en un hospital particular y conocía a su doctora desde tiempo atrás. Me di cuenta del desconocimiento que hay en las mujeres y, por ello, sufren violencia obstétrica.

¿Qué es?

La violencia obstétrica es un fenómeno que se presenta en la atención del embarazo, parto y puerperio. Tiene dos modalidades, física, consiste en prácticas invasivas, suministro injustificado de medicamentos y falta de respeto a los tiempos y posibilidades de un parto; y psicológica, trato deshumanizado, grosero, discriminación y humillaciones hacia la mujer, define GIRE, Grupo de Información en Reproducción Elegida.

La violencia obstétrica es un problema poco visible y desatendido ya que la falta de información hace difícil el diseño de políticas públicas para prevenirla y erradicarla. Un ejemplo claro es que el 38.1 % del total de nacimientos ocurren por cesárea, más del doble recomendado por la Organización Mundial de la Salud, informa dicha institución.

De acuerdo con información del Gobierno de México la violencia obstétrica se genera con el maltrato que sufre la mujer embarazada al ser juzgada, atemorizada, humillada o lastimada física y psicológicamente. No importando el tipo de hospital al que acudas, público o particular, esta violencia es una realidad. 

Estos son algunos actos constitutivos de violencia obstétrica

  • Practicar el parto por cesárea, existiendo las condiciones para realizar un parto natural, sin el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.
  • Obligar a parir acostada y/o inmovilizada.
  • Negar u obstaculizar la posibilidad de cargar y amamantar al bebé inmediatamente al nacer.
  • No atender oportuna y eficazmente las emergencias obstétricas.

Si bien te tomas nueve meses para prepararte para el parto, muy pocas son las mujeres que resuelven todas sus dudas respecto a los derechos que tienen una vez que el momento se presenta, incluso, cómo evitar ser víctima de la violencia obstétrica.

¿Qué hacer en caso de sufrir violencia obstétrica?

Acude a la Comisión de Derechos Humanos, puedes presentar tu denuncia de forma presencial, vía telefónica o web. De igual forma puedes presentar una queja administrativa en el Órgano Interno de Control en los Institutos de Seguridad Social. Es casos más graves, es importante y necesario que recurras al Ministerio Público en caso de homicidio culposo (si la madre o el bebé perdieron la vida), esperamos que esta nunca sea tu situación.

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