Cómo volver al trabajo y mantener la lactancia materna.

 

Sabemos que la OMS recomienda lactancia materna exclusiva durante seis meses y acompañada de otros alimentos hasta los dos años o más, siempre que la madre y el bebé lo deseen.

¿Es posible entonces hacer lactancia materna exclusiva hasta los seis meses? ¿Y es posible mantener la lactancia aunque ya nos hayamos incorporado al trabajo? ¿Podremos hacerlo sin necesidad de extraernos leche en el lugar de trabajo?

Aquí te dejamos unos consejos para que esto sea más fácil.

Conoce tus derechos: el permiso de lactancia

Durante los primeros meses de vida del bebé, las madres tienen derecho al permiso de lactancia, con el que pueden ausentarse medio día sin reducción del salario para la lactancia.

La lactancia materna exclusiva puede ser diferida.

A veces pensamos que no podemos hacer lactancia materna exclusiva por tener que incorporarnos a trabajar antes de que nuestro bebé cumpla seis meses.

Este término se refiere al tipo de leche y no al recipiente, así que podemos hacer lactancia materna diferida, darle la leche materna en biberón (o vaso, cuchara…) y estaremos hablando, igualmente, de lactancia materna exclusiva.

 


Aunque no es fácil, mantener la lactancia materna cuando nos incorporamos a la vida laboral es posible, incluso sin extraerse leche en el trabajo.


Reincorporarse al trabajo no es sinónimo de dejar la lactancia.

Para muchas mamás volver al trabajo es equivalente a finalizar al lactancia. Muchas no quieren depender del sacaleches o no pueden extraerse leche en el trabajo. Algunas pasan muchas horas fuera de casa y no ven factible extraerse tantas veces. Pero la naturaleza es sabia y a todo se adapta.

Así, si no queremos extraernos en el trabajo podemos mantener sólo las tomas de la tarde y la noche cuando estemos con nuestro bebé. O algunas mamás mantienen sólo las de la noche, o la de primera hora de la mañana. Nuestro cuerpo y nuestro bebé se adaptarán a todo, y obtendremos más beneficios si realizamos lactancia mixta (combinando leche artificial con materna), que si dejamos la lactancia y pasamos exclusivamente a leche de fórmula.

Planear.

Aunque cueste y no queramos pensar en volver al trabajo, es bueno que nos preparemos con antelación. No hace falta que lo hagamos con mucho tiempo, pero sí debemos tener claro, al menos unos días antes, cómo vamos a organizarnos.

Si nuestro bebé es menor de seis meses y queremos mantener lactancia materna exclusiva, deberemos extraernos previamente leche para realizar al menos las tomas de los primeros días.

También debemos decidir si vamos o no a extraernos leche en el trabajo.

En caso de que nuestro bebé vaya a acudir a la guardería, tendremos que informarnos sobre la posibilidad de que le den leche materna.

 

Haz tu propio almacén de leche.

Podemos comenzar a sacarnos leche para congelar y tenerla lista en el momento de reincorporarnos al trabajo. Las primeras extracciones pueden ser decepcionantes, pero hay que tener paciencia. El pecho, acostumbrado a amamantar sólo a un bebé, tiene ahora que producir para uno más: el sacaleches. Por eso, paciencia y entrenamiento.

Podemos sacarnos a ratitos a lo largo del día e ir almacenándolo en diferentes recipientes a lo largo del día. Cuando estén todos a la misma temperatura, podemos juntarlos y congelarlos (siempre que hayan pasado menos de 24h). Y si en alguna ocasión sacamos cantidad suficiente, lo congelamos tan pronto como sea posible. Se recomienda hacer bolsitas de diferentes cantidades (por ejemplo, 50ml y 100ml), para irnos ajustando a las necesidades del bebé.

 

A veces no quieren comer.

La mayoría de los bebés que han tenido lactancia materna exclusiva son reacios a tomar biberón al principio. El problema no suele ser que no les guste la leche, sino que no les gusta el recipiente. Suelen aceptarlo mejor si se lo da otra persona y no sienten cerca a mamá.

Además, tomar biberón no es obligatorio; pueden tomar la leche en vasito, con cuchara… Y si son mayores de seis meses y ya han comenzado la alimentación complementaria, podemos aprovechar las horas que no estamos con ellos para que tomen otros alimentos.

 

Ánimo, lo estás haciendo muy bien.

No es fácil separarse de un bebé tan pequeño que aún nos necesita tanto. No es fácil sacarse leche en el trabajo y tampoco es fácil tomar la decisión de no hacerlo. Pero** siempre lo hacemos lo mejor que podemos** y pensando en nuestros hijos.

Lo estás haciendo muy bien.

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